Víctor Tormo ha culminado la reforma integral de la planta de Medicina Digestiva del Clinico de Valencia, modernizando y optimizando sus espacios para poder acoger a un mayor número de pacientes.
La actuación mejora la experiencia de los pacientes y las condiciones de trabajo de los profesionales, reforzando la calidad asistencial del servicio.
Una intervención de 900 m² que moderniza espacios y optimiza la capacidad asistencial.
La reforma integral de la planta de Digestivo del Hospital Clínico de Valencia encara finalización tras medio año de trabajos continuados. La actuación, iniciada en el mes de septiembre, ha supuesto la renovación completa de una superficie de aproximadamente 900 metros cuadrados, con el objetivo de modernizar las instalaciones y mejorar la capacidad asistencial del centro sanitario.
El proyecto ha supuesto una inversión que ha permitido reorganizar por completo la distribución original de la planta. Antes de la intervención, el área contaba con 17 habitaciones, algunas dobles y otras individuales, que sumaban un total de 30 camas. Tras la remodelación, el espacio se ha reconfigurado en 14 habitaciones dobles, manteniendo una capacidad total de 28 camas, pero con una distribución más eficiente, adaptada a la normativa vigente y a las necesidades actuales de hospitalización.
Reorganización funcional y modernización de las habitaciones
Uno de los principales objetivos de la obra ha sido la optimización del espacio asistencial sin perder capacidad de atención. Las nuevas habitaciones han sido diseñadas bajo criterios de funcionalidad, accesibilidad y confort, incorporando mejoras estructurales en los baños y en las zonas de cabecero de las camas.
Cada estancia cuenta ahora con aseos completamente adaptados, incluyendo ducha accesible, lo que garantiza una mejor atención a pacientes con movilidad reducida. Además, las habitaciones han sido concebidas para poder funcionar tanto en formato doble como individual, gracias a la integración de cabeceros en un mismo plano y una reorganización técnica que permite una mayor flexibilidad de uso.
Esta modernización no solo mejora la experiencia del paciente, sino que también facilita el trabajo del personal sanitario, al contar con espacios más eficientes y adaptados a los flujos asistenciales actuales.



