
Construcción de un edificio de nueva planta para uso hotelero en la calle Calderón de la Barca nº 18, en Alicante, ubicado en una parcela urbana entre medianeras dentro de una manzana consolidada del tejido residencial del área central de la ciudad.
La intervención contempla el desarrollo completo del edificio sobre un solar actualmente sin edificación, integrando la nueva construcción en un entorno homogéneo de edificaciones existentes y adaptándose a las condiciones urbanísticas y volumétricas definidas por el planeamiento vigente. El proyecto configura un inmueble de varias alturas con sótano, plantas sobre rasante y ático retranqueado, optimizando el aprovechamiento de la parcela y manteniendo la coherencia con la alineación y tipología del entorno urbano.
El edificio se destina íntegramente a uso hotelero, con un programa funcional que incluye un total de 65 habitaciones, zonas comunes en planta baja con recepción, áreas de estancia y desayunador, así como espacios de servicio e instalaciones en planta sótano. La distribución interior se ha diseñado para maximizar la eficiencia de recorridos, reducir espacios residuales y garantizar el correcto funcionamiento del establecimiento, incorporando además habitaciones adaptadas y condiciones de accesibilidad en todas las plantas.
Se ha prestado especial atención a la organización de los espacios mediante la incorporación de un patio interior que permite la adecuada iluminación y ventilación natural de parte del programa, asegurando al mismo tiempo el cumplimiento de las exigencias normativas urbanísticas y de habitabilidad. La solución adoptada responde a una tipología compacta y funcional propia de edificaciones entre medianeras en entornos urbanos densos.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto se desarrolla conforme a las exigencias del Código Técnico de la Edificación, garantizando las condiciones de seguridad estructural, protección frente a incendios, accesibilidad, salubridad, aislamiento acústico y eficiencia energética. Asimismo, se contemplan todas las instalaciones necesarias para el correcto funcionamiento del edificio, asegurando el confort de los usuarios y la durabilidad de la construcción.
Una actuación que contribuye a la consolidación de la oferta hotelera en el centro urbano de Alicante, mediante la implantación de un edificio moderno, funcional y plenamente integrado en su entorno, que responde a las demandas actuales del sector turístico y a los estándares técnicos y normativos vigentes.